domingo, 28 de noviembre de 2010

CONCLUSIÓN FINAL

Conclusión final
 Siempre se dijo que  el AT es un ejemplo que Dios dejo para que aprendiéramos a vivir como Cristianos Que si Él estuvo con su pueblo en un periodo tan difícil como el pasado, hoy esa realidad no cambia. Pero si hace una diferencia de cómo vemos las cosas. Son muy diferentes  cuando las vemos de las perspectiva de Dios.” Estas preguntas llenas de ansiedad fueron expresadas por el profeta Habacuc.  Considerando la situación de los fieles en su tiempo, dio voz a la preocupación de su corazón en esta pregunta: "¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás?. . .". Y luego, como su fe se extendía hasta más allá de las perspectivas penosas del futuro inmediato y confiaba en las preciosas promesas que revelan el amor de Dios hacia sus hijos que manifiestan confianza, el profeta añadió: "No moriremos".  Con esta declaración de fe, entregó su caso y el de todo israelita creyente, en las manos de un Dios compasivo. . .
La fe que fortaleció a Habacuc y a todos los santos y justos de aquellos tiempos de prueba intensa, era la misma fe que sostiene al pueblo de Dios hoy.  En las horas más sombrías, en las circunstancias más amedrentadoras, el creyente puede afirmar su alma en la fuente de toda luz y poder.  Día tras día, por la fe en Dios, puede renovar su esperanza y valor.  "El justo en su fe vivirá".
Dudar para continuar no es malo, si esa duda no es dominada por la incredulidad. Sino que la gobierne la bendita esperanza de que Dios pronto hará justicia a su pueblo. Por que por vino a morir vendrá a buscarlo
"Mas aunque la higuera no floreciere, y no hubiere fruto en la vid; aunque faltare el producto del olivo, y los campos nada dieren de comer; aunque las ovejas fueren destruidas del  aprisco, y no hubiere vacas en los pesebres; sin embargo" los que teman a Jehová se regocijarán en él y se alegrarán en el Dios de su salvación. (Habacuc 3:17, 18, V.M.)

ALGUNAS CONCLUCIONES

HABACUC PARA HOY 

Muchos consideran que cuestionar a Dios es pecaminoso, pero Habacuc y Job muestran que no es así. Etapas difíciles en la vida pueden producir dudas honestas y/o perplejidad, y Dios no condena ni a Job ni a Habacuc por expresar esas dudas. Solamente en un diálogo abierto los malentendidos se resuelven y las diferencias se corrigen. Aun hoy es mejor expresar molestia que dejar que se anide, convirtiéndose en amargura. Aunque la respuesta podría no venir inmediatamente (2:1), o podría causar consternación en sí misma (1:12–17), Dios no prohíbe el cuestionamiento honesto. 
Dios ya conoce el principio del fin (Isa. 46:10). El no actúa en secreto, sino que se revela a los creyentes que cuestionan (Amós 3:7). Es importante dirigirse con el debido respeto al grande y asombroso Dios (Hab. 3:16), pero uno todavía puede dirigirse a él. El consuelo espera al que duda, al que cuestiona o al que sufre, porque parte de lo que Dios es tiene que ver con la salvación y la ayuda a los suyos (3:19). Nosotros también, como Haba cuc, esperamos respuestas a nuestras preguntas y necesidades, no solamente porque él cumplió con Habacuc en el primer milenio antes de Cristo (3:3–15), sino que también porque él ya ha cumplido con nuestro propio pasado personal cuando se acerca el tercer milenio después de Cristo, y lo hará de nuevo. Sea que el problema surja de los actos de entidades nacionales, como con Habacuc, o por causa de malas acciones individuales, Dios está allí. 

FORMA LITERARIA

LITERATURA

En la composición de su libro, Habacuc visualiza una potencia literaria que se ha admirado a menudo. Su dicción es rica y clásica, y sus imágenes son llamativas y apropiadas. El diálogo entre Dios y él es altamente oratorial, y expuesto a un fragmento más grande que se supone comúnmente al paralelismo del pensamiento y de la expresión, que es la característica distintiva de la poesía hebrea. El Mashal o la canción burlesca de cinco "aflicciones" que sigue al diálogo, tiene un poderoso efecto dramático en los labios de las naciones que han cruelmente oprimido los Caldeos. La oda lírica con el cual el libro concluye, compara favorablemente lo que se refiere a imágenes y ritmo con la mejor producción de la poesía hebrea. Estas bellezas literarias nos permiten comprender que Habacuc era une escritor del más alto orden. También nos hacen lamentar que el texto original de su profecía no debe haber venido a nosotros en toda su perfección primitiva. De hecho, los intérpretes recientes del libro han notado y precisado las numerosas alteraciones, especialmente en la línea de las adiciones, que se han arrastrado en el texto hebreo de la profecía de Habacuc, y lo hacen ocasionalmente muy oscuro. Solamente un número justo de esas alteraciones puede ser corregida por un estudio cercano del contexto; por una comparación cuidadosa del texto con las versiones antiguas, especialmente la Septuaquinta; por una aplicación de las reglas del paralelismo hebreo, etc. En otros lugares, la lectura primitiva ha desaparecido y no puede ser recuperada, excepto basado en el significado que la crítica bíblica produce hoy en día. (Transcrito por Thomas J. Bress Traducido por Catherine Agnello V.)

CRONOLOGÍA






















 Asuretililani 633-629
 Caída de Nínive 612

















Reyes de Babilonia






Nabopolasar
626              605
Nabucodonosor
605                        562





























Reyes de Judá   (Reino del Sur)











Joaquin 3 meses





640         Josías          609
Joacim      609-597
Sedequías  597-586
















Joacaz 3 meses










Judá llevada cautiva a Babilonia por Nabucodonosor y el templo destruido en 586 a.C.





















Habacuc y los profetas de su época
(Reino del Sur)




650         Nahúm         620
HABACUC621      609









593 Ezequiel 559









605            Daniel             536






627                   Jeremías                   574






636 Sofonías 623






720
710
700
690
680
670
660
650
640
630
620
610
600
590
580
570
560

gramática II

La contención de habacuc con Jehová a causa del predominio de la injusticia: Jehová llama la atención a su propósito de enviar a los caldeos como vengadores. El profeta se queja de que estos son peores que aquellos sobre quienes se hará venganza.
1. cargala sentencia profética
Profecía.

"Carga" (VM), "oráculo" (BJ). Heb. masa, "pronunciamiento" (ver com. Isa. 13: Profeta: De los otros profetas menores, sólo Hageo y Zacarías declaran que tienen el título de "profeta".
2, 3. Violencia… ¿Por qué me haces ver iniquidad?—Lenguaje similar se usa acerca de los caldeos (vv. 9, 13), como aquí se usa de los judíos: lo que denota que, como los judíos pecaron por la violencia y la injusticia, así aquéllos serían castigados por medio de violencia e injusticia (Pro_1:31). El reino de Joacim fué notable por la injusticia, la traición, y el derramamiento de sangre (Jer_22:3, Jer_22:13-17). Por tanto los caldeos serían enviados para tratar con él y sus nobles, según los procedimientos de éstos con otros (vv. 6, 10, 11, 17). Véase el altercado de Jeremías con Jehová, Jer_12:1; Jer_20:8; y Job_19:7-8. 
 ¿Hasta cuándo?

El profeta estaba muy angustiado debido a la pecaminosidad de su pueblo y sus inevitables resultados. Por el lenguaje que emplea, pareciera que Habacuc había presentado su perplejidad ante Dios durante algún tiempo, y sin embargo Dios no oía; es decir, aparentemente no hacía nada para detener los males en Judá. Habacuc quiere decir que está más interesado en la rectitud y la justicia que lo que Dios parece estar.
Violencia: Heb. jamas, injusticia, impiedad.
3. haces que mire molestia—o “agravios.” Maurer niega que el verbo sea activo y traduce: “¿(Por qué) contemplas (sin hacer nada para impedirlo) el agravio?” El contexto favorece la Versión Inglesa. Habiendo… quien levante pleito y contienda—Así Calvino. Pero Maurer, no tan bien, traduce: “Hay pleito, y se levanta contención.” 
Destrucción: Heb. shod, "violencia" o "devastación" que con frecuencia se refiere a destrucción causada por un saqueo.

Violencia: Ver com. vers. 2. La última cláusula del vers. 3 dice así en la LXX: "El juicio ha ido contra mí, y el juez recibe".
4. Por lo cual—por cuanto tú dejas andar tales crímenes sin castigar. La ley es debilitada—se enfría. No tiene autoridad, ni goza el respeto. El juicio—la justicia. Sale torcido el juicio—se dan decisiones contrarias al derecho. Ley: Heb. torah (ver com. Deut. 31: 9; Prov. 3: 1).
Debilitada: Heb. pug, "entumecerse", "estar débil". El profeta atribuía la paralización de la efectividad de la ley entre los habitantes de Judá al hecho de que Dios no detenía esa iniquidad. En lugar de "debilitada", la LXX dice "frustrada". Sin embargo, lo que dice el hebreo del texto masorético está confirmado por la redacción del texto hebreo citado en el Comentario de Habacuc, descubierto entre los Manuscritos del Mar Muerto (p. 1069).
Asedia: Rodea con malos propósitos (Sal. 22: 12-13). Como resultado, los rectos son víctimas de los impíos y la justicia es "torcida" y pervertida para los rectos. 

gramática I

DATOS GRAMATICALES

El libro aunque pequeño está muy bien trabado y es uno de los más atractivos del AT. El autor ha conseguido expresar con fuerza la angustia de un pueblo oprimido por tiranos y que encuentra la paz en la certeza de que al final el bien se impondrá sobre el mal. Al principio el profeta se lamenta que el justo sea oprimido y de que la ley sea burlada (1,1-4). Dios le responde que hará surgir a los caldeos para que den su merecido al enemigo (1,5-11). Luego el autor se queja ante Dios por el comportamiento de los tiranos y espera una respuesta (1,12-2,1). Y Dios le dice que quien no tenga un espíritu recto perecerá, mientras que el justo vivirá por su fe (2,2-4). En una serie de cinco ¡ay! el profeta asegura que las naciones oprimidas levantarán la cabeza y verán la destrucción de su dominador (2,6-20). La oración final (3,1-19) celebra la manifestación de Dios.

                                  


Los versículos: 1-4
Se nos ha dicho nada más en el título de este libro (que tenemos, v. 1) que el escritor era un profeta, un hombre divinamente inspirado y por encargo, lo cual es suficiente (si eso es así, no tenemos que preguntar con respecto a su 
tribu o familia, o el lugar de su nacimiento), y que el libro en sí es la carga que vio, estaba tan seguro de la verdad de ella como si lo hubiera visto con sus ojos del cuerpo lo ya realizado. Aquí, en estos versículos, el profeta se lamenta con tristeza la maldad de los tiempos, como una forma sensata tocado con dolor por la lamentable decadencia de la religión y la justicia. Es una queja muy triste que aquí hace a Dios.

1.                 Que ningún hombre podía llamar a lo que él tenía su propio, pero, a despecho de las leyes más sagradas de la propiedad y la equidad, el que tenía el poder de su lado había lo que él tenía una mente que, a pesar de que no tenía derecho a su lado: El la tierra estaba llena de violencia, como el viejo mundo era, el general 06:11. El profeta clama de la violencia (v. 2), la iniquidad y el agravio, despojo y la violencia. En las familias y entre las relaciones, en los barrios y entre amigos, en el comercio y en los tribunales de justicia, todo se realizó con una mano alta, y ningún hombre hecho ningún escrúpulo de hacer el mal a su prójimo, para que él pudiera hacer, pero una buena mano de ella para sí mismo. No parece que el profeta mismo había ningún gran daño hecho a él (en la pérdida de tiempo que le fue mejor con los que no tenía nada que perder), pero le dolió ver a la gente perjudicada, y no podía, pero sus lágrimas se mezclan con los de los oprimidos. Tenga en cuenta, haciendo mal a la gente inofensiva, ya que es un pecado en sí mismo, por lo que es un gran agravio a todo lo que se refiere a Jerusalén de Dios, que gimen y lloran por las abominaciones de este tipo. Se queja (v. 4) que el impío asedia al justo. Un hombre honesto, una causa honesta, tendrá enemigos que acosan por todas partes, y muchos hombres malvados, en confederación en contra de ella, correr hacia abajo, o mejor dicho, un hombre malo (porque es singular) con varias artes tantos de los conjuntos de daño a un hombre justo, que perfectamente le acosa. 

2.                 Que el reino se dividió en partes y facciones que estaban siempre mordiendo y devorando unos a otros. Este es un lamento a todos los hijos de la paz: hay que levantar a las luchas y contiendas (v. 3), que las divisiones fomentar, ampliar las infracciones, los hombres incienso uno contra el otro, y sembrar la discordia entre los hermanos, haciendo el trabajo de él que es el acusador de los hermanos. Luchas y alegaciones que se han establecido dormido, y han comenzado a ser olvidado, se despiertan, y diligentemente resucite, y volar las chispas que se oculta bajo las cenizas. Y, si Bienaventurados los pacificadores, malditos son tal paz automática, que hacen las partes, y así que mal que se extiende más allá, y dura más tiempo, de lo que pueden imaginar. Es triste ver a los hombres malos calentándose las manos en las llamas que están devorando todo lo que es bueno en una nación, y revolviendo el fuego también. 

3.                 Que el torrente de la violencia y los disturbios corrieron con tanta fuerza como para desafiar a las restricciones y regulaciones de las leyes y la administración de justicia, v. 4. Porque Dios no apareció en contra de ellos, nadie más, por lo que la ley es debilitada, no dice nada, no respira, su pulso late (no es así, se dice, la palabra significa), sino intermitente, y el juicio no saldrá como debe ser, sin conocimiento se toma de los delitos, no se haga justicia a los criminales, los ingresos más aún, el juicio equivocado, si van a hacer a los tribunales de la equidad, la justicia debe ser condenada y los malos justificada, de modo que el remedio resulte la peor enfermedad. El poder legislativo no tiene cuidado de suplir las deficiencias de la ley para obviar la amenaza de los males de crecimiento, el poder ejecutivo no tiene en la atención para responder a las buenas intenciones de las leyes que están hechas, el flujo de la justicia se ha secado por la violencia, y no su libre curso. 

4.                 Que todo esto estaba abierta y pública, y descaradamente declarado, era descarada. El profeta se queja de que esta iniquidad se le muestra, que se vio de qué manera NINGUNA NATURALEZA volvió los ojos, ni podía ver fuera de él: Destrucción y violencia están delante de mí. Tenga en cuenta, la abundante de la maldad en un país es un gran dolor en los ojos a la gente buena, y, si es que no lo veía, no podía creer que fuera tan malo como es. Salomón se queja a menudo de la aflicción de este tipo que vi debajo del sol, y el profeta que tanto gusto a su vez ermitaño, que no podría verlo, Jer. 09:02. Pero entonces tenemos que salir a las necesidades del mundo, que existe lo tanto tenemos tiempo debe hacer, para que podamos sacar a ese mundo donde reinan la santidad y el amor eterno, y sin echar a perder y la violencia estará delante de nosotros. 5. Que se quejó de esto a Dios, pero no pudo obtener la reparación de los agravios: "Señor'', dice él," ¿por qué me haces ver iniquidad? ¿Por qué has mi suerte echar en un tiempo y lugar en que debe ser visto, y por qué sigo estancia en Mesec y Cedar? Clamo a ti de esa violencia, yo grito en voz alta, he llorado mucho, pero no oirás, no has de salvar, tú no vengarse de los opresores, ni hace justicia a los oprimidos, como si tu brazo se acortaron o pesado tu oído.''Cuando Dios parece cómplices de la maldad de los impíos, no, y para el rostro, por el sufrimiento a prosperar en su maldad, que las crisis de la fe de los hombres buenos, y resulta una tentación para dolor decir, hemos limpiado el corazón en vano (Sal. 73:13), y endurece los de su impiedad que dicen, que Dios ha abandonado la tierra. No debemos pensar que es extraño, si el mal se sufrió a prevalecer a lo largo y prosperar durante mucho tiempo. Dios tiene sus razones, y estamos seguros de que son buenas razones, tanto para los indultos de los hombres malos y los reproches de los hombres buenos, y por lo tanto, a pesar de que su súplica, y humildemente protestar sobre sus derechos, sin embargo, debemos decir: "El es sabio y justo, y bueno'', en todos, y debe creer que el día en que, a pesar de que puede ser largo diferido, cuando el grito del pecado será escuchado en contra de los que hacen el mal y el grito de la oración para aquellos que la padecen.

ESTRUCTURAS??

ESTRUCTURA DEL LIBRO

En Qumran se ha encontrado un amplio comentario (1QpHab) sobre los dos primeros capítulos del libro. El hecho de que no se comente el capítulo tercero no es significativo, pues los pesarim hallados en el Mar Muerto no suelen comentar el libro completo. En este caso se trata de una actualización interesada a la situación de la comunidad qumrámica.- Cfr Delcor, M.-García Martínez, F., Introducción a la literatura esenia de Qumrán, Madrid 1982, pp. 121-127.
Por tanto, dejando a un lado la historia de la redacción, el libro canónico tiene una clara unidad temática y literaria. La división viene marcada por el género literario de cada sección. En principio, hay dos expresiones que señalan dos modos diferentes de expresarse: la introducción inicial, «Oráculo (massa’) del profeta Habacuc» (1,1) y la introducción del Salmo «Oración (tephillah) del profeta Habacuc».
Hay, al menos, dos partes diferentes, un oráculo contra alguna nación extranjera y una súplica litúrgica. Cfr M.A. Sweeney, Structure, Genre and Intent in the Book of Habakkuk, en VT 41 (1991) 63-89; Idem, Habakkuk (the book of), en “The Anchor Bible Dictionary”, vol. 3, New York 1992, pp. 1-6.
Sin embargo, casi todos los comentaristas prefieren dividir el libro en las tres partes siguientes:
a) Diálogo Dios-profeta (1,2-2,4), en el que se plantea con crudeza el problema del mal en el mundo.
·             Abre el libro una primera queja del profeta por la inactividad del Señor: Habacuc (los verbos están en primera persona) se siente solo y abandonado y grita al Señor, supremo juez, pidiéndole explicaciones; la situación religiosa es tan lamentable que el profeta tiene la impresión de que Dios ha abandonado al justo en manos del impío (1,2-4). La respuesta divina es sorprendente: Invita a mirar el panorama internacional, subrayando que es Él quien suscitará a los caldeos para oprimir a Asiria, que era el coloso temido desde años (1,5-11).
·             La segunda queja es similar, aunque refleja con más claridad el problema del justo sufriente: ¿Cómo Dios puede permitir la opresión de su pueblo a manos de los infieles? (1,12-17). La respuesta divina es una llamada a la calma y a la esperanza (2,1-4): el profeta, desde su puesto de centinela, aguarda una respuesta definitiva (v. 1). Dios manda escribir la visión, indicando que se cumplirá sin falta, y asegura que al cabo del tiempo triunfará el justo y sucumbirá el impío (vv. 2-4).
b) Imprecaciones contra el opresor (2,5-20). Esta segunda parte, ya lo hemos indicado, podría considerarse como ampliación de la respuesta divina, pero literariamente es distinta, pues consta de una serie de cinco Ayes , en los que el profeta lamenta los abusos de los enemigos, probablemente Babilonia, que tan rápidamente ha conseguido el poderío gracias a sus crímenes y desmanes. La descripción de casos concretos está llena de ironía y sarcasmo.
c) Salmo litúrgico (Hab 3). Pide y celebra la intervención divina, que da su merecido a los enemigos. Los prodigios de Dios que transmiten las tradiciones antiguas fundamentan la esperanza en la intervención futura y protectora del Señor. En el Salmo suelen distinguirse tres parte: reconocimiento de los atributos del Señor (vv. -12), teofanía cósmica con alusiones a la intervención del señor en la historia del pueblo (vv. 3-15), y conclusión y expresión de confianza en el Señor (vv. 16-19). 
Bosquejo
I. El problema: La paciencia divina para con Judá y Babilonia, 1: 1- 17.
     A. Queja de Habacuc respecto a la iniquidad de Judá, 1: 1-4.
     B. Plan de Dios para tratar con Judá, 1: 5-11.
     C. Protesta de Habacuc contra el plan de Dios, 1: 12-17.
II. La solución: Confianza en la sabiduría y el éxito del plan de Dios, 2: 1-20.
     A. Habacuc demanda una respuesta, 2: 1.
     B. Dios recomienda confianza en la sabiduría y el éxito del plan divino, 2: 2-4, 20.
     C. Dios enumera los pecados nacionales de Babilonia, 2: 5-19.
III. La respuesta de Habacuc, 3: 1-19.
     A. Intercesión para que Dios actúe y tenga misericordia 3: 1-2.
     B. Una visión de castigo y liberación, 3: 3-16.
     C. Afirmación de la fe de Habacuc en Dios, 3: 17-19.